.

Paradojas del fútbol


Ancelotti bailando su canción favorita tras el derbi de Champions

Un Madrid al que solo le valía la victoria, recibía a un Atlético que además de contar con toda la plantilla para afrontar el juego, tenía una racha de 7 partidos invictos contra el equipo de Ancelotti. Los blancos afrontaban el duelo con la ausencia de 4 titulares: Marcelo (sanción), Bale, Benzema y Modric (lesionados). La prensa especulaba con la debacle madridista y un día antes el propio presidente del Atlético proclamaba a su equipo como favorito. Muchos aficionados veían el vaso medio vacío y había cierto pesimismo en el entorno madridista. A estos niveles de inseguridad hemos llegado con Ancelotti, donde hasta al Patético de Madrid se le teme.

A grandes rasgos el juego fue idéntico al de ida. El Madrid era mejor, proponía y llegaba a portería para luego ser bloqueado por un providencial Oblack. Tan importante fue el trabajo del arquero rojiblanco que durante la eliminatoria completa el conjunto blanco necesitó de 16 disparos a puerta para anotar su primer y único gol. 

"Ostia tío, espero que juegues así mismo contra el Barca en un mes"

La defensa colchonera fue buena y supo anular a Cristiano, no obstante el mediocampo atlético jugó muy por debajo de su nivel regular. Koke fue un bluff, Saúl fue un error y Griezman fue cambiado en la mitad del segundo tiempo. Solo Arda jugó de manera decente y curiosamente fue el responsable de que la balanza de lo que era un juego "equilibrado", se inclinase del lado del Madrid. La jugada clave del partido fue cuando en el minuto 75 Arda Turán entra de manera tonta y con la pierna levantada a un cruce con Ramos, acción que le valió la segunda amarilla y que dejaba su equipo con 10 cuando ya se habían hecho dos de los tres cambios.

"Escuchame bien Ramos, si Arda te da, te tiraras y lloraras como si fueras Busquets"


El Madrid, a diferencia del Patético, sacó a los mejores 11 disponibles para el juego. Ni Illarra, ni Khedira, ni Silva fueron los elegidos para acompañar a Kroos e Isco, sino el bruto de Sergio Ramos. No es la primera vez que pasa esto, ya que la pasada temporada Bluffleto ya la había utilizado contra el Barca, en donde para aquella ocasión, en la rueda de prensa después del partido admitió su error de planteamiento. Hoy Ramos no desilusionٴó, pero no necesariamente por su desempeño como centrocampista, sino porque el Atlético no exigió mucho al mediocampo del Madrid.

OJO, que con esto no quiero decir que los visitantes jugaran mal ni mucho menos. Lo cierto es que el equipo del Cholo siempre estuvo a un solo gol de las semis y a pesar de quedarse con 10, siempre estuvieron vivos. Lo que ocurre es que cuando se recurre al fútbol defensivo y se gana solo se habla de orden, seriedad e intensidad, y cuando se pierde solo se habla de miedo y mal planteo. Así de "consistente" es el furbol.

"Héroe nacional"


El encargado de besar la gloria esta noche fue Chicharito que aprovechó la única jugada buena de Cristiano en todo el partido, y marcó a puerta vacía el gol de la victoria. Era el minuto 89 y su gol ponía el marcador 1-0. El Atlético que ya tenía la mente en el tiempo extra, intentó anotar el gol que les daría el pase pero en el tiempo de agregado apenas se jugó. Ancelotti hizo sus tres cambios en el 90 (algo típico ya) y el Chicharo se retiró ovacionado por el estadio completo. 

Al Chicharito le tocó vestirse héroe en una temporada en donde como mucho había sido espectador. Entre lagrimas de alegría y dolor (se lesionó después del gol), al ser sustituido, el principal protagonista de la noche se dirigió al banquillo para ser abrazado por todos, pero especialmente por Ancelotti, aquel que nunca le puso y aquel al que hoy terminó salvándole el empleo... Una de las tantas paradojas del fútbol...

"Votaré por ti para el balón de lloro Oro"

Barco a la deriva


El único "centro" peligroso del partido. 


No es un secreto que el Madrid vive en una mini crisis desde enero, crisis que ha tenido como consecuencia la eliminación en copa y de igual manera nos ha costado el liderato frente al Barcelona apenas una jornada antes del clásico. Han sido 8 los puntos dejados de ganar y 4 puntos la ventaja desperdiciada frente a un imperfecto Barcelona.

Durante estos dos meses hemos tenido bajas significativas como la de Cristiano (sanción), James, Ramos y Pepe, que sumadas a la baja de Modric han “obligado” a Ancelotti a buscar nuevas alternativas.

A pesar de que el juego del equipo viene siendo irregular, la bomba no explotó hasta que en los últimos dos partidos ligueros el Madrid ha sido incapaz de ganar y apenas ha anotado un penal un gol y ha encajado 2.

En medio de esta histeria colectiva, la afición se ha pronunciado y ha empezado a señalar a jugadores y directivos como culpables. Unos dicen que CR anda perdido, otros dicen que Bale debe ir a la banca, que Kroos está agotado y que Jessé está gordo. Hay quienes dicen que Florentino debe irse y otros que piden a gritos a Di María (hay que estar desesperados para pedir a Di María). Me llama mucho la atención que por primera vez en los últimos 3 años Casillas no está siendo acusado como uno de los responsables en una crisis de juego y resultados del equipo.

En lo personal, no culparía a un jugador en especifico de este pésimo inicio de año. Entiendo que el principal elemento que provoca que el Madrid sea inestable y este expuesto a caer en baches como este en cualquier momento es el papel de Carlo Ancelotti en el Madrid.



A pesar de que difiero mucho con respecto a sus estrategias, tácticas de juego y su forma de gestionar la plantilla, en esta entrada no me interesa profundizar sobre ninguna de las aristas relacionadas al juego en sí, quiero concentrarme en su personalidad.

Debido a que no les conocemos personalmente, yo y la gran mayoría de los aficionados, nos creamos una imagen de los iconos del deporte a partir de sus declaraciones, entrevistas y comportamiento durante el partido. En las últimas fechas esto es lo que hemos visto y escuchado de Ancelotti.
Declaraciones que vienen luego de que parte de la prensa le acusa de mano floja y de permitirle hacer lo que quieran a sus jugadores. Se le acusa de no dar un golpe de autoridad y de esperar resultados diferentes repitiendo los mismos errores. El juego del Villarreal y del Athletic parecen calcados y los fallos vienen repitiéndose desde tiempo atrás. Ancelotti se llena de orgullo cuando se refiere a “sus”
Champions ganadas (3 orejonas), pero en 20 años de carrera y en su gran mayoría entrenando equipos Tops, solo ha ganado la modesta cantidad de tres ligas (Serie A 2004, Premier 2010, Ligue 1 2013), una menos que Guardiola pero en 12 años más. ¿Palmares ejemplares? Totalmente debatible.
Declaraciones de este tipo y su gestión en las sustituciones me hacen pensar que Ancelotti es estático y no posee variantes. Nuestro técnico es continuista y no es revolucionario, mantiene su equipo y no lo cambia aunque el barco se hunda. Por suerte contamos con una plantilla con calidad individual increíble, así que cualquier 11 fijo que Ancelotti ponga en juego será muy bueno para el 80% de los partidos. No obstante, para ese maldito 20% restante se necesita descaro, genialidad y poner al mejor equipo posible, no a los mejores jugadores posibles. De momento ese 20% de los juegos se están quedando en el aire, y en esta temporada hemos pinchado contra la Real Sociedad, Valencia, Athletic, Villareal y contra el Atlético, los equipos “medianos” (y estoy siendo generoso) de esta liga.





El equipo va perdiendo 1-0, y no fue fruto de una jugada aislada, sino más bien de un dominio de los vascos. Los blancos necesitan reorganizarse y salir a ganar en el segundo tiempo. Juzguen ustedes el video, que creo que es bastante claro.

Cada quien que saque sus propias conclusiones y culpe a quien le plazca, pero creo que si el cambio no empieza por la mentalidad del entrenador, esta inestabilidad con la que hemos empezado el año durara mucho más tiempo del que nos podemos permitir. Dice el afamado escritor John Maxwell: “El pesimista se queja del viento. El optimista espera que cambie. El líder arregla las velas”; quizás suene muy "pesimista" pero no quisiera pensar que por culpa de nuestro técnico, el Madrid se convierta en un barco a la deriva…